Keira Knightley aparece así de alucinante en la portada de octubre de Vogue USA, posando como una heroína de la Alta Costura y vestida como el personaje que interpreta en su nuevo gran proyecto cinematográfico: "Anna Karenina"
En este maravilloso reportaje fotografiado por Mario Testino, la estrella británica luce diseños de Jacqueline Durran. Así como de las coleciones "Couture" de Valentino, Chanel y Dior, reflejando a la perfección la belleza y elegancia que respira la adaptación del director Joe Wright de este gran clásico de Tolstoi.
Basada en la novela de Leon Tolstoi, "Anna Karenina" nos muestra a una mujer de época, personaje que le ha gustado caracterizar a la actriz inglesa Keira Knightley, en otros filmes como "The Duchess" y por qué no, "Pride and Prejudice". Vogue USA en su edición de octubre 2012 retrata no sólo a la hermosa actriz con vestidos couture de la temporada, sino también a Jude Law y Aaron Taylor-Jonhson de la mano de Mario Testino. Entre los vestidos se encuentra este (foto de abajo) realizado por la diseñadora de vestuario del filme, Jacqueline Durrand, la cual espero y seguramente se podría llevar la estatuilla dorada en los premios de la Academia.
El filme fue dirigido por Joe Wright, quien ha participado con Keira en otros filmes como "Pride and Prejudice" y "Atonement". Su fecha de estreno es el 16 de noviembre en Estados Unidos.
Sin duda, Kate Moss continuará reinando por muchos años más el mundo de la moda. Una prueba más de esto es su más reciente sesión de fotografías en el Hotel Ritz de París para la edición de abril de la revista Vogue USA.
El estilismo estuvo a manos de Grace Coddington y las fotografías son de Tim Walker, quienes juntos rinden un tributo al aclamado hotel parisino que este verano cerrará sus puertas durante dos años para un arduo trabajo de renovación.
Los exquisitos vestidos que luce Kate prvienen de las màs recientes colecciones Haute Couture de Chanel, Dior, Valentino y Giambattista Valli, por citar algunos.
La sesión de fotos me recuerda un poco a la María Antonieta divertida e irreverente que Sofia Coppola inmortalizó en una película, pero por supuesto que en Kate se nota más lo irreverente que lo divertida. Estoy seguro que Mademoiselle Coco Chanel estaría orgullosa de esta sesión de fotos que muestra perfecto el glamour del que alguna vez fue su hogar también, el Ritz de París.
Rosas, hortensias, pensamientos, lirios del valle, gardenias, y flores de lavanda inundaron la presentación del más reciente desfile de la firma Valentino Haute Couture Primavera-Verano 2012, realizado en el elegante palacete Salomon de Rotschild.
La colección llamada "Metamorfosis" es bucólica y rococó; femenina y romántica al extremo, que nos remontaba a los últimos días de Marie Antoinette en su Petit Trianon.
Una serie de prendas delicadas y ligeras que parecía que podían levitar, en algunas prendas hasta 3 ó 4 capas de tul bordado. Tonos neutros y estampados florales en rasos, sedas Duppion, Toiles du Jouy y tafetas moaré se hicieron presentes y se mezclan con gasas, organzas, encajes con cuellos y guantes bordados con encaje Chantilly.
Examinados de cerca en el taller, la mano de obra desafió la comprensión. La costura era tan fina que era invisible. Se señaló la delicadeza de infarto que distinguen la colección pero sobretodo a la marca misma.
Los zapatos forrados a juego con el vestuario llamaron la atención porque en su mayoría fueran planos. Y la ausencia del rojo de la casa que apenas echamos de menos.
La técnica, el trabajo en el atelier, como es usual siempre perfecto, costuras, casi invisibles, aplicaciones de encajes que parecen levitar justamente.
El tejido de nido de abeja, cientos de alforzas, calados, puntadas Rococó, abullonados y salpicado de miles de cristales, fueron los protagonistas para una de las colecciones mas fuertes de este dúo italiano. La mujer Valentino de esta forma podrá reencontrarse con la elegancia atemporal, con la exquisitez y delicadeza de esta efímera y lujosa colección.
Esta fue la forma de cerrar de Valentino esta alta costura parisina que despedimos hasta la próxima temporada con la esperanza de poder sufrir el Síndrome de Stendhal, que de eso se trata.